Cuando no podemos cambiar la situación a la que no enfrentamos, debemos tener el coraje de cambiarnos a nosotros mismos.
Charles Dickens
Hace algunos años, no muchos, estudiaba contaduría y tenía dudas sobre cómo y dónde ejercer mi carrera, iba en mi carro y vi un letrero que decía: Cámara Junior del Zulia ( Junior Chamber International, JCI Zulia), cuna de líderes de Venezuela para el mundo, y en la parte de abajo un correo y era Cantv, ( en ese entonces nos existía Gmail) luego de haberlo enviado a las pocas horas la aquella entonces presidenta Rosana González me respondió, invitándome a la reunión que se hacia los segundos miércoles de cada mes en el museo MACZUL ( Museo de arte contemporáneo del Zulia) al ir esta reunión conocí una parte del mundo que para mí no existía , gente de alto nivel, con aspiraciones, sueños y una gran visión que habían aprendido viajando por el mundo, recuerdo que en esa reunión nuestro pasado presidente mundial Fernando Sánchez Arias, contaba que en su historia como Junior había viajado por 70 países. Me sentía como cucaracha en baile de gallina, todos de trajes, corbatas, con una pronunciación perfecta y un amplio léxico y yo en ese entonces pensando cómo iba hacer para reparar el aire del carro.
Cuando salí de la reunión, me sentí complacido y retado a formar parte de esta organización, la gente se me acercó para preguntarme que me había gustado y me invitaron al próximo curso que dictarían, eso me termino de enamorar.
Luego venia el reto de que cada vez que iba a un evento tenía que alquilar un traje porque en ese entonces no tenía para comprarlo.
Cuando me preguntaban que hacía en la cámara Junior o que hacíamos, les decía que éramos una organización de jóvenes que se dedicaba a la formación de líderes para generar cambios positivos en las sociedades, unos se reían y otros quedaban mudos, ya que siempre decían que éramos un grupo de yupis que nos gustaba vestirnos de trajes para reunirnos y hacer fiestas.
Recuerdo el primer traje que me compre era negro y mandado hacer ya que era más barato, siendo miembro de Cámara Junior, dicte mi primera charla, me dieron mi primer programa de televisión, me entrevistaron en un programa de radio, escribí mi primer artículo, no sabía cómo hacerlo, pero la gente de JCI Zulia siempre ayudaba.
Unos de los mayores aprendizajes de Cámara Junior fue el entender que el mundo es más grande de lo que creía, que viajar por el mundo no es imposible, que en cada país que viajas dejas un hermano y una puerta abierta.
Cámara Junior es como un restaurante de comida rápida, tú eliges que llevarte, en el mundo real si te equivocas pierdes dinero o te despiden, aquí tenemos la oportunidad de exponernos, hacer proyectos, impactar sociedades y personas, con un solo fin, crear más y mejores ciudadanos activos.
Hoy somos la red global de jóvenes ciudadanos activos más grande del mundo, con más de 180.000 miembros presente en 5000 comunidades, forjando nuevas realidades, preparándonos para un futuro que ya llego, en un mundo con mayor conectividad, y donde lo pasado a diario pierde vigencia.
Entrar a Cámara Junior me cambio la manera de ver la vida, me enseño un camino profesional que no conocía, me desafío aprender hablar y escribir mejor, me dejo grandes amigos y hermanos; hoy todos repartidos por el mundo, hoy soy el Presidente Nacional de la JCI Venezuela y aunque he pasado por varias organizaciones aún no he podido encontrar alguna organización como esta, que te brinde las oportunidades de crecimiento y expansión que JCI ofrece.
Gracias a todos los Juniors y amigos que han pasado por mi vida, su crítica más sincera, su consejo más sabio y sus palabras a diario los llevo conmigo.
Gracias totales.
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