Esta es una historia simple, pero una que no es fácil de contar.
Giosué Orefice
La resiliencia es la capacidad de los seres humanos de salir airosos de circunstancias de caos y seguir adelante, los venezolanos tenemos un doctorado en resiliencia, aprendiendo a bailar bajo la tormenta y encontrando siempre opciones.
En este nuevo milenio se ha puesto más de moda el tema de las genereraciones, X, Y, Z, y la generación T o táctil, que todo le es frágil, incomoda y molesta, me pregunto ¿cómo hacer que nuestros hijos estén preparados para la vida? … vivir implica crecer y crecer implica desarrollarse, crear criterios, aprender observar, reflexionar y accionar. He estado leyendo y descubrí uno de los dieciocho libros de Boris Cyrulnik neurólogo, psiquiatra, psicoanalista y etólogo francés, tome nota y saque algunas reflexiones que quizás me pueden servir en este aprender a ser papa:
- Un niño que crezca en una ambiente de seguridad, cariño y amor, cuando se enfrenta a una nueva actividad o reto lo ve como una aventura y lo tomara como una historia más.
- Un niño seguro es el reflejo de una FAMILIA SEGURA, si como padres, empezamos a trasmitir nuestros miedo, inseguridades, creencias (que no hemos puesto en remojo) obsoletas en el tiempo, tendremos unos niños del futuro criado con cuentos del pasado.
- Los aspectos que más afectan a los niños y su seguridad es la violencia familiar y la precariedad social, que en muchas ocasiones pensamos que ellos no se dan cuenta, cuando es todo lo contrario, siempre he creído que el mejor reflejo de un hogar son los niños. La genética es un factor importante en la vida de cada ser humano pero, no es determinando para su desarrollo como lo puede ser el medio que lo rodea y la gente con la que se convive.
- La tecnología se ha convertido en una serpiente de mil cabezas, nos enseña, nos desconecta y nos aleja del contacto humano. Estudios aseguran que el uso excesivo de la tecnología en niños y adultos aumenta los ataques de ansiedad.
- Ralentizar el ritmo de niños y adultos tiene beneficios, tomarnos el tiempo de enseñar a utilizar el cuerpo con deportes, artes, lectura y escritura desarrollando nuevas habilidades para el desarrollo del cerebro.
- Quien es privado de afecto siempre cree que es agredido por la vida y por otros.
No podemos estar presente en cada momento de la vida de nuestros hijos pero si podemos enseñarle a tomar decisiones, y que ellos aprendan hacerse preguntas que desafíen su actuar, nos enseñaron que dando todo, ellos crecían cuando es importante darle todo incluso un poco de frio y un poco de hambre, ya que con este equilibrio, nace un poco de carencia que invita a la creatividad.
El mundo ha vivido historias surrealistas en los últimos años, los venezolanos cuentos de terror, no hemos cimentado sobre la esperanza y la incertidumbre, aprendiendo que “el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional” y nos sufrimos por lo que pasa, sufrimos por lo que imaginamos que paso, y las preguntas que no hacemos basados en el pasado.
Niños estables necesitan adultos estables, padres que nos atrevamos a contar esas historias que nos duelen, esas que no hemos podido remover de nuestra mente, eviten quedarse solos en el trauma ya que acabaran en el sufrimiento, creen lazos de confianza con personas y conversen sobre lo acontecido, durante el trauma el cerebro se apaga y solo se enfoca en lo sucedido.
No soy psicólogo y menos psiquiatra, no le quiero arreglar la vida a nadie, llevo años arreglando la mía, aunque a veces se me desordena, creo que la vida es apasionante, que las historias si no las ordenas se repiten, que aunque no entendamos el porqué de muchas circunstancias “Todo es para bien”
Ante muchas circunstancias caemos en la NEGACION, ¡es protectora!, pero no ayuda a la Resiliencia, criar mejores hijos para una mejor comunidad implica decir si y remojar algunos NO, para afrontar un futuro que no sabemos cómo será, pero como en el ajedrez: es recomendable hacer buenas jugadas al inicio, aunque el juego no se acaba hasta que maten al rey.
Ismael Mercado
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